sábado, 27 de diciembre de 2008

PONGAMOS EL CUENTAKILÓMETROS A CERO

Hace unas semanas, exactamente el día 2 de diciembre, decía nuestro actual Delegado del Gobierno que en un año se crearían 4000 puestos de trabajo en Ceuta, a razón de unos 35.000 por puesto de trabajo directo. Estos días ha dicho nuestro Presidente del Gobierno que no hubo petición alguna sobre los vuelos a Guantánamo, que a ETA le dió tres oportunidades la Democracia Española, y que la crisis aunque importante navega en un barco con rumbo propio.
Que el lenguaje a veces puede ser confuso, otras tendencioso y otras tergiversar absolutamente la verdad es posible, pero que se puedan decir cosas que el mismo que las dice sabe que no es verdad es mucho más grave. De todas maneras hemos de ser pacientes y esperar, al menos un año para saber si algunas de esas utópicas cuestiones pueden cumplirse y entonces denunciarlas.
La perversión del lenguaje ha llegado a tal límite que hasta podemos ver cómo el Estado Español negocia con los ¿"estados autonómicos"?. ¡Caramba!, no sabía yo que ya éramos un estado confederal en el que cada "nación" negocia con el estado central sus presupuestos, por ejemplo, aunque buena prueba de ello es el Estatuto de Autonomía de Cataluña. La verdad que esa frase que no gusta a los que mandan (PSOE y PP) de que "España se rompe" por la iniciativa de unos y la dejadez de otros es más cierta que nunca, se rompe porque se rompe la igualdad entre los españoles, se rompe porque pervirtiendo los mensajes políticos nos engañamos todos, y se rompe porque se hace creer a los que menos tienen que se trabaja por ellos, cuando trabajan para ellos mismos, para mejorar sus situaciones personales.
Yo jamás pensé que me vería escribiendo cosas como éstas. No puedo creer que quienes llegan a las más altas magistraturas del Ejecutivo no tengan prurito en jugar con las palabras para sus beneficio personal, familiar, social, etc... y el de su partido y sus amigos. En fin, nos queda un largo camino en este país para que se regenere en discreta medida su democracia, y para que no se acepte porque sí, lo que diga alguien que tenga un cargo aunque sea Presidente del Gobierno.

domingo, 21 de diciembre de 2008

VAYA ESCRITO DE DOÑA ROSA: REPRODUCIMOS ÍNTEGRAMENTE EL BLOG DE ROSA DÍEZ,PORQUE NO TIENE NI UNA LETRA DE DESPERDICIO

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS:
Los partidos políticos viejos --al menos los de la izquierda-- son dados a tener una especie de declaración de principios que se llama, al menos en el PSOE "Programa máximo". Cuando se redactó ese programa, allá por el año 1888, los propios impulsores le llamaron " programa máximo", mostrando así un pragmatismo que para sí quisiera José Luís Rodríguez Zapatero, que como se ve cada día confunde sueños con realidades y propaganda con gobierno. Eso por no detenerme en lo que magníficamente glosa Santiago González en su blog:
"Gabilondo entrevista en CUATRO el pasado el jueves al Presidente del Gobierno y le pregunta por el famosos síndrome de la Moncloa. Atención, pregunta:
I.G.-¿Le noto más encerrado? ¿Hace cuánto 'que no sale a cenar o al cine? ¿Ha caído ya en el famoso síndrome de la Moncloa? J.L.R.Z.- "Salgo menos, pero no estoy encerrado. Salgo para ayudar a los parados y a los jóvenes porque España me necesita".
No es una transcripción imaginativa, modelo El País con el artículo 61 de la Ley de Bases de Régimen Local; vean el vídeo: es textual. Él siente que España le necesita... Sobran palabras.
Bueno, a lo que íbamos: que el Programa Máximo no es un programa político sino un conjunto de aspiraciones. Asi lo reconocía el PSOE en 1888:
" El Partido Socialista declara que tiene por aspiración: (.......)
En suma: el ideal del Partido Socialista Obrero es la completa emancipación de la clase trabajadora; es decir, la abolición de todas las clases sociales y su conversión en una sola de trabajadores, dueños del fruto de su trabajo, libres, iguales, honrados e inteligentes".
Es evidente que esa declaración responde a un tiempo concreto; y a una forma concreta de organizarse política y socialmente, en la que "una parte" de la sociedad siente que tiene en frente a la "otra parte" de la que se "defiende" colectivamente. El concepto de ciudadanía, el libre albedrío no ha llegado aún a las filas --o a la cabeza.-- de la izquierda, aunque ya formaba parte de las reivindicaciones de los constituyentes de Cádiz.
Todo esto viene a cuento del empeño que ponen algunos para que UPyD se defina por los viejos conceptos, por los viejos dogmas, por lo que ya ha fracasado. Como si la sociedad no hubiera cambiado nada; como si nuestra aspiración no hubiera de ser precisamente reivindicar el libre albedrío, el pensamiento crítico, la libertad y la igualdad en igual medida; como si hubiera que perderse en el rebaño para no tener que pensar, para no ejercer nuestra condición de ciudadanos libres e iguales, que toman decisiones y asumen riesgos al tomarlas. Para nosotros la reivindicación de la ciudadanía está íntimamente ligada con la transversalidad de nuestro partido; con la negativa a caer en los dogmas viejos; con el compromiso de reivindicar las ideas frente a las ideologías; el pensamiento libre frente a la disciplina; el individuo frente a la tribu.
Por eso cuando nacimos hicimos público un manifiesto fundacional que recoge lo que somos y cómo vemos a nuestros conciudadanos. Y que nos compromete a todos y cada uno de aquellos que compartimos la necesidad de defender esos valores; y a todos y cada unos de los que tenemos esa visión sobre la sociedad española. Una sociedad de la que hay que desterrar los dogmas y las trincheras que cada día organizan los viejos partidos políticos; una sociedad plural, de ciudadanos cada vez más críticos que no se siente representada por los adjetivos simplistas con que unos y otros tratan de definirlos .
Bueno, pues que los del dogma se vayan acostumbrando a nuestra rebeldía "libertaria" (es un guiño, no se me asusten); que los que sólo se sienten cómodos apelando a la fe se vayan preparando a tener que oír cada día y cada vez más alto las voces desacomplejadas, desprejuiciadas y libres de las gentes de este partido nuevo que se llama Unión Progreso y Democracia. Y no se me equivoquen, amigos: en el capítulo de los que apelan a la fe y al gregarismo entran todos; porque en esa izquierda que se llama a sí misma laica la apelación a la fe para evitar el pensamiento libre y subsumirlo en el dogma identitario de la tribu ideológica es tan fuerte, si no más, que en la derecha. Basta con verles en el Congreso de los Diputados votar "a la voz del dedo" del guía espiritual de turno: un dedo en alto, sí; dos, abstención; tres, no. "El lenguaje del dedo" ha sustituido al pensamiento libre, a la reflexión, al intercambio de ideas: al parlamentarismo, en suma. Tienen tanto miedo a las ideas que exigen fe donde debieran aspirar a confianza.
Lo dicho: que se vayan acostumbrando a nosotros, a nuestra forma de ser y de hacer política. A nuestra manera de hablar con y para los ciudadanos, de los que nos sentimos más parte que representantes. Que vayan perdiendo la esperanza de embutirnos en sus viejos trajes: no nos vamos a dejar.
Y para finalizar, déjenme que se lo diga de otra manera que a mí me gusta particularmente reproduciendo la Declaración de principios de Cyrano a su amigo:
¿Qué queréis que haga?
¿Buscar la protección de un hombre importante
y, como una enredadera, trepar por un árbol
y no resistir yo solo?
¡No, gracias!
¿Ser un mandril con la vil esperanza de
obtener la sonrisa de un rostro frío?
¡No, gracias!
¿Desayunar un sapo todas las mañanas?
¿Arañarme las rodillas y doblar mi columna vertebral
para arrrastrarme haciendo contorsiones?
¡No, gracias!
¿Que mi mano izquierda rasque la espalda de algún potentado
poara poder conseguir una moneda
mientras la mano derecha
muerde el polvo y recibe la recompensa?
¡No, gracias!
¿Usar los dones que Dios me ha dado
para quemar incienso todo el día?
¡No, gracias!
¿Luchar para insinuar mi nombre
en las columnas de la Gaceta,
intrigar, maquinar, tener miedo,
temer que no aprecien mi talento,
ser adulador, distribuir mil cumplidos?
¡No, gracias!
¡No, gracias!
¡Y otra vez no, gracias!
En cambio,¿cantar, reir, caminar a mi modo,
soñar, libre para ver las cosas como son,
una voz que es virilidad,poder ir donde desee,
una palabra, un sí, un no,componero luchar!
Más nunca escribir una línea
sin haberla escuchado en mi corazón.
Recorrer cualquier camino bajo el sol,bajo las estrellas,
sin pensar que hay una fortuna al llegar al final.
Y con tanta modestia, decir a mi alma que le bastan las flores,
la hierba, con espinas tal vez,
que crezcan en un jardín que puedas llamar tuyo.
En resumen,soy demasiado orgulloso para ser un parásito
y si mi inteligencia crece hacia el cielo
como un pino de montaña,quizá no sea muy alto,
pero estoy solo.
-Solo sí, pero por qué ese empeño en hacer enemigos?
Veo como otras gentes hacen amigos,en todas partes,
como un perro hace amigos.
Y cuando contemplo tanta cortesía canina me digo:
"Aquí viene, gracias al cielo, otro enemigo" .
De "Cyrano de Bergerac". Michael Gordon (1.950) .
Pues eso: que a mi (nuestra) alma le bastan las flores. Y que jamás escribiremos una linea sin haberla escuchado antes en nuestro corazón.

sábado, 13 de diciembre de 2008

VAYA CHAPUZA LA APLICACIÓN DE LA "DECLARACIÓN DE BOLONIA"

UPyD PRIMER PARTIDO PARLAMENTARIO QUE PROPUGNA LA VUELTA AL MODELO ORIGINAL DE LA "DECLARACIÓN DE BOLONIA"
El llamado Proceso de Bolonia ha saltado estos días a la notoriedad por las protestas de diferentes sectores universitarios, que incluyen encierros de estudiantes en algunas universidades, contra el desarrollo de una Declaración de la Unión Europea para avanzar hacia un Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), suscrito en 1999 en la histórica Universidad de Bolonia, que le ha transmitido su nombre.
En España, la adaptación al Proceso de Bolonia ha resultado verdaderamente caótica, paradójica y contradictoria, suscitando las protestas que proliferan estos días. Lejos de la sencillez y claridad del documento oficial, los sucesivos gobiernos españoles optaron por tomar la creación del EEES como excusa para abordar un cambio total del sistema universitario. Se podía, por ejemplo, haber optado por aprovechar la estructura existente de diplomaturas (tres años) y licenciaturas (cinco años), para adaptar, con pocas modificaciones, las diplomaturas al grado y los dos últimos cursos de licenciaturas al máster. Eso habría supuesto una reforma, pero no la completa remoción de las titulaciones, con el consiguiente desbarajuste y la incertidumbre, que desde hace ya años reinan en la Universidad. Por otra lado, declinaron su responsabilidad política transfiriendo el trabajo de desarrollar un “Bolonia español” a los órganos de coordinación universitaria, como la CRUE (Conferencia de Rectores de Universidades Españolas), y a las propias universidades. Y permitieron y alentaron que todo el proceso fuera impregnado porcriterios de tipo pedagógico rechazados por muchos docentes universitarios, conminando a los propios centros universitarios a adaptar una vez más sus planes de estudios y sus titulaciones al nuevo marco legal de la nueva reforma.
Ha sido constante la falta completa de orientación sobre cómo llevar a cabo un proceso sin metas conocidas. Tener durante más de un año trabajando a comisiones de decanos y especialistas en la elaboración de catálogos de titulaciones y de libros blancos sobre los contenidos de los títulos, para luego decidir que no hay catálogo de títulos y que cada universidad haga lo que le parezca, denota una frivolidad e improvisación inadmisibles. Medidas tan delirantes como implantar el postgrado antes de que se conozca el contenido de los títulos de grado indica que la Universidad lleva años dependiendo de Ministerios sin criterio y con un llamativo grado de irresponsabilidad. Por otra parte, los centros –facultades, escuelas e institutos- se concentraron en el objetivo de que la adaptación a Bolonia no perjudicara los intereses laborales de su plantilla docente, ni mermara sus expectativas futuras de financiación y reconocimiento en un horizonte de creciente competencia y escasez de recursos.
Además, el Proceso de Bolonia irrumpió en un periodo de fuerte crisis interna de la Universidad española. Algunos de sus síntomas son el descenso continuado de estudiantes, iniciado hace casi 10 años, con el consiguiente déficit de financiación y la previsible desaparición de titulaciones e incluso de centros enteros en las numerosas universidades creadas en los años ochenta, el nivel decreciente de preparación científica con que las nuevas promociones de estudiantes acceden a ella, o el envejecimiento y estancamiento de su plantilla docente, que hace casi imposible que accedan al profesorado nuevas generaciones de investigadores con brillante curriculum.
Bolonia irrumpe, además, en un contexto político caracterizado por la desidia y el desinterés hacia la educación en general, reducida al papel subsidiario y lamentable de arma arrojadiza entre los partidos políticos parlamentarios. En la Universidad, los constantes cambios legislativos y las reformas de las reformas impuestas en los últimos años han provocado un constante desconcierto en todos los estamentos. Se ha hecho corriente no sólo un vaivén legislativo inadmisible, sino una urgencia en la implantación de las reformas que ha impedido el necesario debate público sobre unos cambios que afectan a lo más esencial de su estructura y su misión. De nuevo la opinión pública española ha recibido una información errática, contradictoria y equívoca sobre el proceso de Bolonia y las consecuencias probables para los centros universitarios, los docentes e investigadores y el futuro de los estudiantes.
Las modas ideológicas se han impuesto a los criterios académicos y científicos, además de a los valores democráticos. Así, la recomendación europea de que los títulos de grado tengan un valor específico para el mercado laboral no implica que las exigencias del mercado de trabajo hayan de ser criterio determinante del contenido de las enseñanzas universitarias. Para los directores de la política universitaria en España, de izquierdas y derechas, la vieja idea del “servicio de la Universidad a la sociedad” significa hoy casi exclusivamente “satisfacer las cambiantes necesidades de empleo de las empresas”. Pero la Universidad sirve a la sociedad ofreciendo creación y transmisión de conocimientos, programas de trabajo sólidos y contrastados, formación cultural de alto nivel, para los que ya casi no queda más espacio social que la universidad.
En consecuencia, UNION PROGRESO Y DEMOCRACIA propone adoptar las siguientes medidas urgentes para rectificar de inmediato los peores efectos del anormal desarrollo actual del Proceso de Bolonia e iniciar un verdadero debate político y académico:
1 - Revisión del proceso de Bolonia y de los términos en que se ha desarrollado hasta ahora, hurtando un debate a fondo y sembrando la confusión en la sociedad y la comunidad universitaria española. La integración en el EEES no exige modificar por completo el sistema universitario ni en lo que afecta a la estructura y contenido de los títulos ni en los métodos de enseñanza. Se ha engañado interesadamente al universitario español con la supuesta e inevitable necesidad de reorganizar enteramente la vida docente, haciéndola cada vez más semejante a las formas fracasadas de la Enseñanza Secundaria. Dada la experiencia de cambios constantes que la Universidad tiene sobre sí, semejantes pronósticos solo engendran el escepticismo y la indiferencia.
2 - Vuelta al proyecto original de Espacio Europeo de Educación Superior, depurándolo de las numerosas desviaciones y añadiduras superfluas o perjudiciales que ha sufrido en el curso de su caótica gestión en las instituciones gubernamentales y universitarias. Nos encontramos ante la paradoja insostenible de que, mientras se abandona toda posibilidad de determinar mínimos comunes de contenido científico a los planes de estudio, se establece una rígida metodología técnico-pedagógica, instituida en verdadera jerga burocrática, perceptible en todos los documentos oficiales, desde decretos hasta simples formularios. Es esa rígida concepción pedagógica de la reforma lo único verdaderamente común en todo el territorio nacional y lo que suscita el más firme rechazo por parte de los universitarios.
3 - Creación de un genuino Espacio Universitario Español, como paso previo e indispensable para incorporarnos al necesario Espacio Universitario Europeo, lo que implica:
a) revisar a fondo el concepto y práctica de la autonomía universitaria, separando la gestión económica y administrativa de la académica y científica
b) revisar la financiación y administración de las universidades
c) revisar el catálogo de titulaciones,
Todo ello con el objetivo de facilitar la movilidad de docentes y estudiantes entre las distintas universidades españolas y la homogeneización de las titulaciones impartidas. La renovación de este Espacio Universitario debe ser consecuencia de una política de Estado dirigida desde las instituciones nacionales. El temor a la presión nacionalista no puede justificar esa renuncia.
4 - En el diseño de los planes de estudio, el criterio primario no puede ser otro que el contenido objetivo de los ámbitos de conocimiento respectivos en su estado actual, de acuerdo con el nivel que se estime pedagógicamente adecuado. La inmediata empleabilidad del titulado no puede ser criterio primario. Las Agencias de Acreditación no deben imponer como criterio de calidad de una titulación la financiación externa empresarial, o el número de profesionales no universitarios en su plantilla de profesores. Nada hay que objetar a la obtención de recursos privados para la investigación, incluso para el apoyo de algún curso, pero en modo alguno la calidad de una docencia o una investigación puede establecerse a priori por el criterio de disponer de recursos privados.
5 - Eliminación de las exigencias arbitrarias en los curricula universitarios, como la inclusión obligada de materias "políticamente correctas" o de moda, como los "estudios de género" o "multiculturales". Los planes de estudio y las titulaciones universitarias sólo deben someterse a criterios de tipo científico y académico, adecuadamente contrastados.
6 - Resulta especialmente urgente impedir la exportación a la Universidad de algunos criterios pedagógicos que ya han fracasado en la enseñanza primaria y secundaria, en donde también deberían ser concienzudamente revisados, y que son en buena parte responsables de la baja calidad de la enseñanza media española. Separar por completo de las exigencias de reforma el esquema pedagógico que prima habilidades, competencias y destrezas sobre la adquisición de conocimientos objetivos. Es falso, contra lo que se da entender, que el EEES exija esa pedagogía vacía y huera, que ya ha demostrado en la enseñanza primaria su incapacidad. Por ello, es imprescindible, por un lado, delimitar el contenido exacto del crédito europeo y sus equivalencias con el crédito actual, lo que no requiere directrices pedagógicas determinadas. La adaptación al ECTS deberá ser lo más respetuosa posible con las diferentes orientaciones didácticas y con la autonomía de cada profesor o grupo de profesores para planificar la enseñanza de acuerdo con sus criterios pedagógicos, la especificidad de su materia y los alumnos a los que va dirigida. Por otro, aprovechar el cambio, que introduce el crédito europeo, de centrar el cómputo de horas en el trabajo del estudiante para:
a) remover ciertas inercias básicas que lastran la enseñanza universitaria actual, como la preponderancia en la práctica docente de la clase magistral y el aprendizaje de apuntes.
b) introducir cuantas formas docentes y de trabajo del estudiante sean necesarias para mejorar el rendimiento, pensadas a partir de la experiencia real de la docencia.
c) aumentar el nivel de exigencia a los alumnos y profesores y establecer los controles para ello.
7 - Dado que el crédito europeo exige una dedicación exclusiva al estudio, garantizar un sistema de becas y créditos suficiente que permita al estudiante emplear realmente en su trabajo las horas que el crédito exige.
8 - Aprobación de una legislación universitaria válida para, al menos, un periodo de 20 ó 25 años, librando a la universidad de las constantes peticiones de cambio de planes de estudio, catálogo de titulaciones, sistemas de contratación y acceso a la docencia, etc.

martes, 9 de diciembre de 2008

NUEVOS VERTIDOS EN PLAYA BENÍTEZ

Ayer y hoy nos volvemos a encontrar con vertidos probablemente de fuel-oil en Playa Benítez. Se han interesado tanto la Cadena COPE, como la SER y Radiotelevisión Ceuta en conocerlos por nuestra boca. Está visto que si los ciudadanos, los partidos y cualquier elemento asociativo no denuncian lo que pasa en Ceuta, nadie se hace eco de nada, así que de entrada agradecer desde estas humildes líneas la participación denunciando estos hechos de ciudadanos anónimos que solo quieren la mejora de las condiciones medioambientales de nuestra ciudad. El cuidado y el respeto al medio ambiente es una obligación de todos y un legado para las generaciones futuras. Ojalá hubiera muchos más ciudadanos y ciudadanas denunciando situaciones similares.

sábado, 6 de diciembre de 2008

DE LOS DOS KILOVATIOS DE IMPOTENCIA DE LA SER A LA CONSTITUCION DE 1812

Hoy he tenido que recordar después del piciazo del Sr. Vivas confundiendo la Constitución de 1978 con la de 1812 en el acto de la Constitución, a los dos kilovatios de "impotencia" del Sr. Gordillo el 2 de septiembre en su intervención en el acto del día de la Ciudad. Está visto que no se preparan los discursos, o si se los preparan mucho peor. Lo peor de todo sin embargo es que tanta parafernalia para no condenar a ninguno de los partidos que apoyan a ETA (ANV y PCTV). Un diez para la Asociación de Víctimas del Terrorismo y para Teresa en particular. Ojalá aprendiesen los políticos de ciudadanos y ciudadanas como ella y los que la acompañaban. En fin, me han defraudado tanto el Delegado del Gobierno como el Sr. Vivas, mucho de cara a la galería, flores al monumento de la Plaza de la Constitución y muchas fotos, y ni una sola mención a los pocos pero importantes cambios que precisa la Constitución. Ni transitoria quinta, ni mención a las comunidades en la constitución, e insistiendo en que mejor no cambiar nada, claro mejor no cambiar nada para que sigan ellos mandando. A ver el año que viene que nos depara ....

jueves, 4 de diciembre de 2008

ALGUNAS COSAS CAMBIAN

No demasiadas, pero algunas cosas cambian. Por ejemplo, quien iba a figurarse a los guardias civiles votando tricornio en ristre para elegir a sus representantes "sindicales", pronto será así en cuanto se desarrollen las votaciones para el Consejo Asesor de la Guardia Civil. Nuestra enhorabuena porque democratizar las instituciones sean cuales sean siempre es bueno.
Ayer nos volvimos a tragar otro atentado de ETA, y aunque lamentable coincidencia desde hacia algunas semanas UPyD tenía previsto pedir por escrito a la Ciudad Autónoma un espacio público dedicado a TODAS las víctimas del terrorismo. Tanto en la COPE, Radio Nacional o en Onda Cero hemos vuelto a decir tristemente lo de siempre, que el terrorismo ataca a su propia sociedad, y en este caso que matar a un empresario es destruir parte del desarrollo económico del País Vasco, y por ende de España. Hay que echar a los terroristas de las instituciones, no se puede esperar más. ANV y PCTV NO DEBEN MANDAR EN NINGÚN AYUNTAMIENTO.