domingo, 7 de marzo de 2010

LA PERVERSIÓN DE LAS PALABRAS Y LA RELATIVIDAD DE LAS ACCIONES Y RESPONSABILIDADES

Hoy se pregunta nuestra Rosa en su blog: ¿Qué está pasando en España? Y lo triste es que viene pasando hace ya más de una decena de años. Arcadi Espada ha dado alguna de las respuestas y además ha sido regañado en público (nada menos que en antena y en directo) por sus opiniones, particularmente por la defensa de las opiniones y los comentarios de Rosa Díez. Que quede claro que esas opiniones y las de nuestro partido podrán no compartirse (por quien sea, donde sea) pero de eso a:
1.- Pervertir el sentido de las palabras y las expresiones, giros, etc... para desprestigiar al otro; o
2.- Llegar a intentar por la fuerza el impedir la expresión libre, en este caso de UPyD y de su portavoz Rosa Díez (por cierto, no la única contra la que se ha atentado en ese foro, también lo sufrieron José María Aznar, Jordi Solé Tura, Alex Vidal Quadras, entre otros),
VA UN ABISMO. 
Pienso que esa es la respuesta: el abismo. El abismo que separa a los que piensan que es muy grave y peligroso decir que alguien es muy catalán porque es muy tacaño; o que responde a la gallega, porque no da ninguna respuesta; o que es un flojo, porque es andaluz; o que es muy moro, porque no le gusta que su mujer se pinte, o salga sola, o lo que sea... PERO NO LES IMPORTA, ES MÁS LES PARECE BIEN QUE SE REVIENTEN ACTOS POLÍTICO O QUE SE ESCUPA A UNA CONFERENCIANTE, entre otras cosas. Son los mismos a los que les importa un rábano que la ley de régimen electoral beneficie a unos cuantos, nacionalistas por cierto, los mismos que cuando le ponen un artefacto explosivo a Roberto Blanco Valdés, contestan que por algo que habrá hecho o dicho.
Lo que está pasando en España es que la democracia les sirve a algunos para seguir pervirtiendo el sentido de las palabras, clasificando en importancia las expresiones cuando les interesa y minusvalorando el que algunos sigan poniendo bombas o intentando callarnos la boca. Ay, cuánto me acuerdo de los versos de Quevedo que le dije a Rosa en la presentación de cabezas de lista para las últimas generales, parafraseándolos, no hemos de callar por más que con el dedo silencio avisen o amenacen miedo, no hemos de tener espíritus valientes. Pues sí, los somos, y por más que a muchos les pese, ya saben ajo y agua, y eso es lo que hay. El futuro de UPyD promete cada vez más, entre otras cosas, porque cada vez molesta más a demasiados; a los del PSOE, por sentirse "traicionados" por algunos que nos fuimos hace más de 15 años del mismo, a los del PP, porque quieren ser monopolistas de la unidad nacional; a los nacionalistas y localistas porque les podemos quitar su preciada prebenda de multiplicar votos como panes y peces; y a los radicales y violentos, porque UPyD está dentro del sistema político y bajo el manto de la Constitución, no como muchos de ellos.
Así que a seguir mirando hacia delante: mañana lunes comenzamos a pergeñar la primera reunión de trabajo de la mesa para la reforma del puesto fronterizo de El Tarajal y una aduana comercial, porque eso sí es hacer política, y no dedicarse a criticar qué dijiste tú o qué dije yo, sobre todo cuando no son ni propuestas políticas, ni nada parecido.