domingo, 26 de septiembre de 2010

LA VIDA SIGUE IGUAL

Desde luego el título de la canción que popularizó Julio Iglesias nos viene al pelo, no su contenido, visto lo visto en la política de Ceuta. Una vez más se busca una jubilación de lujo para algún político con numerosos años de servicio para su partido. Esto sin duda, ha sido lo peor de esta semana.
No es posible que los grandes partidos (solo grandes por su tamaño, no por sus actos, cada vez más lamentables) comprendan que cuando dejas tus responsabilidades (o irresponsabilidades políticas en algunos casos) tienes que volver a tu trabajo, a tu casa si lo no tienes, a tus rentas si es las tienes. No, parece que lo usual es seguir siendo mantenido por el dinero de los demás que pagamos a las arcas públicas.
¿De verdad nos hace falta tener un comisario político en una actividad de tipo cultural, de más que dudosa rentabilidad para Ceuta? Esto es una indignidad, no hay derecho de que con la que está cayendo encima nos metan con calzador unas celebraciones que a quienes más alegrarán serán a los portugueses. Yo como ciudadano quiero que se celebre la unión de Ceuta a España, democrática para más señas. Y desde luego quiero también que no se aumenten el número de fiestas religiosas de ninguna religión (ni siquiera de la mía) porque eso compete al ámbito privado de las personas, y así poco a poco y en ese sentido debe de irse haciendo. Pues no, nuestro gobierno del PP, para seguir manteniéndose en el mismo sine die, seguirá buscando clientes que les sigan votando, ora por la vía económica, ora por la vía religiosa.
Sin embargo, si ha habido algo que me ha parecido positivo en esta semana. Sea por el motivo que haya sido, el salón de actos del Instituto Siete Colinas se llenó de padres y madres para escuchar a Santos Guerra en relación a la educación de sus hijos. Me parece gratamente positivo, y por eso creo que alguien lo tiene que escribir, no todo van a ser políticos que desmerezcan la confianza que la ciudadanía ha puesto en ellos. Lo volveremos a decir en nuestra tertulia de los viernes en la SER. Al menos que nos oigan.